Todos hemos aprendido desde niños que una persona que no puede andar, ver u oír es una persona INVALIDA lo que conlleva a pensar que no sirve a la sociedad y en esa idea estamos mientras no conocemos en primera persona o a nuestro alrededor a estas personas con diversidad funcional.
¿Por qué esa educación si no es VERDAD?
Por el total desconocimiento.
Ahora las personas con diversidad funcional somos muchas y estamos en diversos estamentos de la sociedad con el mismo valor o mayor que los demás. Así que ya es hora de que se le enseñe a toda la humanidad lo que verdaderamente somos.
¿Por donde empezar?
Por la enseñanza desde que los niños comienzan su escolarización porque además así admitirán a los demás niños que son diferentes a ellos.
Hay que enseñar que todos formamos parte de la sociedad en la que convivimos y no es peor ni mejor un niño con diversidad funcional.
¿Cómo enseñar?
Cuando los niños comienzan a ver imágenes, leer, escribir, etc. Se les debe enseñar la diversidad de seres humanos que existen, es decir un niño chino, con gafas, en silla de ruedas, gordito, con muletas, etc. Procurando que vean la gran diversidad de los seres humanos y cuando comiencen a leer también leerles cuentos de protagonistas con diversidad funcional y admitir en las aulas a todos los niños diferentes. Esta es la mejor manera de integración puesto que los niños no están contaminados con las ideas equivocadas de los mayores y admiten a los diferentes con toda naturalidad.
Aquí estamos con el inconveniente de que los mayores que gobiernan no se han preocupado demasiado en la integración y ocurre que los centros escolares y aulas no están adaptados, así que muchos quedan fuera de la enseñanza común.
¿Dónde está la igualdad de oportunidades?
Así que hay que comenzar porque los políticos desaprendan lo aprendido y comiencen a dar Las mismas oportunidades, no sólo con palabras en las leyes, sino con hechos.
Necesitamos centros escolares adaptados y profesores capacitados para enseñar a todos los niños en la integración.
Es una asignatura pendiente en la carrera de Magisterio y en la escolarización de los niños.
Para que todo esto sea real hoy en día, hay que APRENDER A DESAPRENDER y construir algo verdadero y positivo para las personas con diversidad funcional que engrandecería el valor de toda la humanidad.
Una colaboradora del Grupo Aprender a Desaprender
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